Darío Varona descubrió que Lorenzo y Joana no se protegían, pero se complementaban. Entre los dos iban construyendo por separado una historia inverosímil pero firme, un buen edificio hecho con materiales de derribo.
Darío tenía dos opciones, o quizás tres, realizar un careo entre los dos, continuar como hasta ahora para ver hasta donde llegaba la torre de babel que estaban construyendo o, si deseaba acabar con todo aquello, buscar a testigos nuevos que abrieran una brecha en aquella mentira.
Darío tenía que pensar si deseaba acabar con todo aquello.
Nazaré Lascano, Cuentos de Parque Chas
No hay comentarios:
Publicar un comentario