Las noches en las que me sentía mal porque había fracasado en algún proyecto o volvía enfadado del trabajo me acostaba pronto, encogía las piernas y me hacía un ovillo entre las sábanas.
Era entonces cuando llegaba Snail Girl, estuviera donde estuviera aparecía en silencio, se deslizaba por el dormitorio sin hacer ruido y de desnudaba sin decir nada antes de meterse en mi cama y rodearme con sus brazos.
Entonces yo, que pensaba que aquello no era parte de lo eterno, me hacía el dormido.
Terry Salgado
No hay comentarios:
Publicar un comentario