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martes

Perdido

¿Por qué se pierde un escritor? ¿Qué sucede para que un novelista maravilloso se hunda para siempre en el silencio como quien se hunde en un pantano? 


O algo aún peor, más inquietante: ¿a qué se debe el hecho de que un buen narrador comience de repente a redactar obras espantosas?


Rosa Montero, La loca de la casa

viernes

Paradojas

Me gustaría ayudarles. Pero tenemos un conflicto, puesto que deseamos cosas contrapuestas. Escuchar y callar. Saber y silenciar. Ahora bien, la vida es siempre así, ¿no es cierto?


Llamamos vida al complejo equilibrio que nace del choque entre contrarios. La realidad es siempre paradójica. Las cosas se definen por lo que son, pero también por lo que no son; sin el otro, sin lo otro no existiría nada. la luz no se entiende sin la oscuridad, lo masculino sin lo femenino, el yin sin el yang. El Bien, sin el Mal.


Rosa Montero La hija del caníbal

lunes

Te has equivocado de realidad


Un día, tal vez por descuido, por azar, por torpeza, te deslizas sin querer al mundo de las sombras. 

Al principio apenas sí adviertes la diferencia, al principio ignoras que te has equivocado de realidad. 


Rosa Montero, La hija del caníbal

sábado

Dioses omnipotentes

 
A nuestros pies, la Perra-Foca hacía el mismo ruido al respirar que un motor de explosión con las bujías sucias; dormitaba feliz y absolutamente convencida de que nosotros la protegeríamos, de que éramos dioses omnipotentes capaces de nutrirla y rascarla y pasearla durante toda la eternidad perruna, en vez de vernos como en el fondo éramos, unos humanos miserables y atónitos.


Rosa Montero, La hija del caníbal

domingo

Ley de la serialidad

No pienso ponerme a discutir ahora sobre el comunismo o sobre la cuadratura del círculo. Estábamos hablando de la cantidad de cosas que no conocemos. 

Mira, el libro este de Koestler, El abrazo del sapo, trata de un biólogo vienés de los años veinte, Paul Kammerer, que dijo que las coincidencias no existían, sino que se debían a una ley del Universo aún no descubierta, una ley física como la de la gravedad, él la llama la ley de la serialidad, por la cual las cosas y los elementos y las formas y los hechos tienden a ordenarse por tandas de semejanza, por series homogéneas. 

Porque en el Universo, decía Kammerer, hay una pulsión ciega hacia la armonía y la unidad.

Rosa Montero, La hija del caníbal

lunes

Un día fuimos héroes

Llaman a la puerta. Es el vecino del rellano, Víctor Mora, el escritor que, al mismo tiempo, es el autor de los tebeos de El Capitán Trueno. Es recibido con orgullosa delectación por los hijos de Montserrat: a su edad debe haber pocas maravillas comparables a la de tener al padre de El Capitán Trueno por vecino. 


Víctor Mora pide prestada una cebolla con doméstica discreción. Montserrat se levanta, va hacia la cocina. La casa de la Roig tiene los techos y muros decorados por Ocaña, el pintor y travesti. Hay flores, ramajes, prismas, rayas de diversos colores. Es una casa un poco mágica esta, entre el Capitán Trueno y los dibujos.


Rosa Montero, El País Semanal, Artículo sobre Montserrat Roig