sábado

La promesa de la alegría

Tomás escribió su mayor obra dramática cuando consiguió que se realizaran cientos de agujeros por toda la ciudad para buscar el sótano oculto.

Cada hoyo cavado era una escena única.

Siguiendo las pistas que iba descubriendo día a día, y que iba comunicando a través de la prensa, la gente comenzó a perforar con picos, palas, con azadas o con sus propias manos sus patios y jardines, los parques públicos, los márgenes del río y hasta sus propios sótanos en busca de las dos muchachas presas.

El premio no importaba, como siempre importaba el hecho de cavar la tierra húmeda y la promesa de la alegría del descubrimiento.

Nazaré Lascano

No hay comentarios: