El sagrado principio de incertidumbre
Desde que Carolina Suances le disparó en la cabeza, Darío Varona, como el mismísimo Dios, se transformó en un ser cuántico, es decir, estaba en todos los sitios a la vez, pero si alguien lo veía, se convertía en un cuerpo newtoniano.
Nazaré Lascano
No hay comentarios:
Publicar un comentario