martes

Simple melancolía

Siempre quedaba con ella al final de alguna calle y ella a menudo equivocaba la calle o, a veces, yo la esperaba al final y ella me buscaba en la entrada.


Igual ocurría en las estaciones del metro, en las terrazas de los bares o en los bancos de cualquier parque.


Cuando pasaba demasiado tiempo y Snail Girl no llegaba yo salía a buscarla, a pesar de que sabía que era un error, que lo único acertado es quedarte en el mismo lugar y esperar pacientemente. Solo así tienes alguna oportunidad.

Es por eso que sigo aquí esperando, sin moverme. Por eso o por simple cansancio, o simple pereza, o por melancolía.

Terry Salgado

Gente que se extravía (Archivo 1)

— A veces la gente sólo se extravía.
— ¿?
— Sí, se extravían y ya. No los asesinan, ni los secuestran.
— Quieres decir que se pierden.
— La gente se pierde en muchas ocasiones.
— ¿Y cómo sabéis que se han perdido y no les ha pasado nada malo?
— Preguntando a sus familias, a sus parejas, a los que les buscan.
— ¿Y viendo su casa?
— Viendo su casa, su habitación, su despacho, su cocina... su espacio es definitorio.
— ¿Qué es lo que ves exactamente?
— No es nada exacto, es un cúmulo de cosas.
— ¿Y sus fotos?
— ¿Las fotos de los desaparecidos?
— Sí, ¿son importantes?
— Las fotos son lo peor. Nunca dicen nada de nadie.
— ¿Lo dices en serio?
— ¿Tú has visto esas películas en las que un investigador lleva en la mano la foto de alguien a quien está buscando?
— Claro.
— No tiene sentido.

Nazaré Lascano, Cuentos de Parque Chas

sábado

Mi época triste

Snail Girl tenía muchas ganas de viajar a Roma. Se imaginaba entre las ruinas del Coliseo o bajo el óculo del Panteón de Agripa tomando un rayo de sol.

Yo estaba en mi época triste y le fui dando largas, y nunca fuimos a Roma.

Ahora que ya no está, pienso en cómo podía estar triste si ella estaba cerca y Roma estaba cerca. También pienso en los rayitos de sol calentando las piedras antiguas sin nosotros dos.

Terry Salgado