lunes

Los monólogos de Jorge

Las noches que Jorge volvía borracho entraba hablando solo por el pasillo, primero se oía la llave que tintineaba en el descansillo, después un monólogo denso y repetitivo como una noria de madera bajo la lluvia.

Cuando terminaba su discurso caía en la cama como un saco y yo, entre sueños, lo apartaba y me preguntaba qué coño hacía yo allí, pero lo soportaba porque enseguida se quedaba dormido y al día siguiente seguía en la misma posición o, a veces, cuando volvía de trabajar ya no estaba en casa.

Pero una noche sonaron las llaves en el descansillo y le oí hablar, como hacía siempre, pero noté que esa vez algo era distinto. 

Tardé en darme cuenta de que no era un monólogo sino un diálogo. Venía con Amparo.

Fue la primera noche que trajo a la ciega a casa.

Nazaré Lascano

No hay comentarios: