lunes
domingo
Antes de perder la conciencia
Ya en la cama, decidí que al día siguiente me levantaría con la fantasía de que me faltaba el brazo izquierdo, a ver qué tal se me daba la cosa. Nos dormimos con la radio puesta y antes de perder la conciencia oí que en la plaza de Castilla se había abierto un socavón por el que se habían colado cuatro coches y llovía y llovía.
J.J. Millás, Y llovía y llovía
sábado
jueves
Resignación
En realidad, últimamente, dicen, Madrid se está llenando de fantasmas.
Sería, quizás, cuestión de protegerlos.
Al fin y al cabo, como es sabido, el hombre inventó al fantasma para contarse la historia del lamento que perdura. Quiso que una presencia en la sombra le hablara del sentimiento contrario a la resignación.
domingo
Peligro
En la ignorancia de los pueblos está el dominio de los príncipes, el estudio que les advierte les amotina.
[…] Príncipes, temed al que no tiene otra cosa que hacer sino imaginar y escribir.
Francisco de Quevedo
sábado
La comedia universal
Me considero un canalla y no tengo el menor respeto por mi persona. Soy un individuo que ha profundizado en su propia conciencia, ¿y quién que ahonde en los pliegues de su conciencia puede respetarse?
[…] Detesto esa universal comedia de los sentimientos honorables. Sistema de convenciones que se manifiesta, cuándo no, en el lenguaje supremo falsificador de la Verdad con V mayúscula.
Convenciones que al sustantivo "viejito" inevitablemente anteponen el adjetivo "pobre"; como si todos no supiéramos que un sinvergüenza que envejece no por eso deja de ser sinvergüenza, sino que por el contrario, agudiza sus malos sentimientos con el egoísmo y el rencor que adquiere o incrementa con las canas.
Ernesto Sábato, Sobre héroes y tumbas, pp. 296-297.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



