Del laberinto al treinta
Apuntes inconexos sobre terremotos, mariposas,causas y azares.
miércoles
Lo mismo
Con la excusa de averiguar detalles relacionados con la investigación sobre el homicidio de un varón de veinte años, con las iniciales J.L.S. Darío Varona hizo ir a la hermana de este, una mujer de veintiocho, a la comisaría, donde le hizo preguntas que no conducían a ningún lugar más allá del interés personal del comisario por estar junto a la chica.
Años después Darío Varona se avergüenza de actitudes como esta. Sabe que es una sensación ridícula, que es pasado, y que en realidad siente vergüenza porque no se arrepiente o porque, si pudiera, volvería a hacer lo mismo.
Nazaré Lascano
martes
Primeras declaraciones
Con el cuerpo ensangrentado aún en medio del salón, mientras esperaban al juez y con los agentes de la científica dando vueltas como en un tiovivo, el compañero de piso del hombre asesinado lo primero que le dijo al inspector Darío Varona fue "No me extraña nada lo que ha pasado, Ramón era un hipócrita".
Nazaré Lascano
La filiación
En septiembre de 2021, justo después de la pandemia, en la secretaría de la facultad me dieron una lista con los nombres de mis nuevos alumnos. El primer día de clase fui nombrando en voz alta sus nombres, uno a uno, y, a pesar de que el aula estaba llena, hasta el último "Zurita García, Andrea" nadie estaba presente.
Por suerte Zurita García, que se había matriculado por segunda vez en mi asignatura, le encontró una explicación a aquella anomalía "Terry, te han dado la lista del año pasado". Haciéndome el perplejo me fijé con detenimiento en los nombres y apellidos de aquel listado y efectivamente la mayoría me sonaban, aunque apenas les ponía cara quizás porque el curso anterior los vi de forma presencial unos pocos meses o más probablemente por mi despiste innato.
Traté de solucionar el problema acudiendo al secretario de alumnado, también hablé con dos administrativos y hasta con la secretaria del decano. Todos me dijeron que habría habido un error debido a un corta-pega y que la solución era sencilla, pero los días pasaron y yo seguía con mi lista caducada.
La situación era ridícula así que busqué una solución igual de absurda, les propuse a los alumnos que adoptasen cada uno el nombre de uno de sus compañeros del año anterior y que dijeran "presente" cuando oyeran ese nombre al pasar lista.
Sorprendentemente todos aceptaron el reto y se pasaron la hora de clase repartiéndose nombres y apellidos, algunos elegían los más sonoros y otros los más extraños, muchos cambiaron de género y sólo se quedaron con los vulgares los que llegaron tarde.
El día siguiente, cuando pasé lista, no faltó ni un solo alumno, todos contestaron divertidos y excitados cuando oían su nueva filiación y sólo Zurita García, Andrea respondió con tristeza "presente" al oír su verdadero nombre.
Terry Salgado
lunes
Convertirnos en cualquier cosa
Esta fotógrafa checa [Dita Pepe] comenzó hace 15 años a enfocar su trabajo en el estudio de la personalidad, de cómo el lugar y la familia en la que naces, las personas a las que conoces o con la que te casas, pueden convertirte en una u otra persona.
Todos habríamos sido susceptibles, en los más tiernos momentos de nuestra infancia y adolescencia, de convertirnos en cualquier cosa. Lo que somos ha dependido de nuestro entorno y de las decisiones que hemos tomado a lo largo de la vida.

[…] Así que que Dita Pepe no se pregunta otra cosa que eso: «¿Cómo habría sido mi vida si hubiera pasado por todo lo que ha pasado esta persona?» «¿Y si hubiera nacido allí?» «¿Y si la vida me hubiera llevado a casarme con un hombre así?». Se lo pregunta y se lo responde con sus fotografías, que nunca son manipuladas mediante el retoque y en la que, a menudo, posan sus hijas y su marido, que es también su ayudante.

Piedras
EL DICCIONARIO DE LAS PIEDRAS
El diccionario de las piedras
sólo tiene una palabra,
y esa palabra es “piedra”.
Si alguien les pregunta,
“¿Qué tal estáis, piedras?”,
ellas responden a coro:
“¡piedra! “¡piedra!” “¡piedra!”.
Y si a una de ellas se le dice,
“Oye, piedra, ¿adónde vas?”,
Ella, con paciencia, responde:
“piedra”, “piedra-piedra-piedra”.
“¿Cómo se llama tu amiga?”.
Responde enseguida: “Piedra”.
“¿Cómo se llaman tus padres?”.
“Piedra”, “Piedra-Piedra”.
“¿Qué es lo que te gusta más?
“¿El sol? ¿La luna? ¿Las nubes?…
Dímelo por favor, piedra”.
Respuesta: “piedra, piedra”.
El diccionario de las piedras
sólo tiene una palabra,
y esa palabra es “piedra”.
HARRIAREN HIZTEGIA
Harriaren hiztegiak
hitz bakar bat du,
eta hitz hori da “harri”.
Esaten baldin badiozu,
zer moduz gaur, harri?
Berak erantzungo du:
harri! harri! harri!
Galdetuz gero berari,
aizu harri, nora zoaz?
Berak agian irribarrez:
harri, harri-harri-harri.
Zer izen du zure lagunak?
Berak segituan: Harri
Zein dira zure gurasoak?
Harri eta Harri-Harri.
Zer zaizu atseginago?
Eguzki, euri, laino?
Esaidazu arren, harri!
ha-rri, haaarri-harri.
Harriaren hiztegiak
hitz bakar bat du,
eta hitz hori da “harri”.
Bernardo Atxaga. El diccionario de las piedras (Harriaren hiztegia)
















































