viernes

La Cenicienta real

Por las mañanas, cuando me levantaba para ir a trabajar. tenía que recoger el vómito que salpicaba el váter, la bañera o cualquier esquina de la casa. Entonces me veía a mí misma como una chica de servicio, una criadita paleta, la Cenicienta real que se quedó a servir a su hermanastra casada con el príncipe.

En eso pensaba mientras fregaba a toda prisa las vomitonas que olían alcohol. 

Después echaba un vistazo, como si fuera una madre cuidadosa, y los veía dormir con ansia, a veces abrazados y otras cada uno en una punta del apartamento.

Nazaré Lascano

No hay comentarios: