domingo

La butaca ocupada

En el cine yo llegaba siempre antes que Snail Girl, compraba las entradas y le dejaba la suya en la taquilla, después la esperaba en la sala, guardándole un sitio a mi izquierda.

Ella tardaba siempre más de la cuenta y me veía obligado a decirle a muchas chicas que aquel sitio estaba ocupado, alguna incluso volvía al rato para probar suerte y ver que no le estaba engañando.

En una ocasión en la que pensé que ya no vendría, le dije a una de esas chicas que podía sentarse a mi lado. Cuando, a los diez minutos de empezar la película, Snail Girl apareció, sentí como se dio la vuelta en medio de las luces apagadas.

Terry Salgado

No hay comentarios: