Una madrugada en la que había bebido demasiado cometí el error de decirle que no viera a nadie más.
Utilicé mal el verbo, debí decir no te acuestes con nadie más, no te diviertas con nadie más, no te sinceres con nadie más, no huyas con nadie más.
Me dijo que de acuerdo, que no vería a nadie más, pero siguió haciendo todo lo demás.
Nazaré Lascano Cuentos de Parque Chas
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