— Las tardes de calor son propicias para las desapariciones.
— ¿Qué dices? ¿Hay estadísticas?
— No sé si hay estadísticas, pero cualquier policía sabe que es así.
— ¿Y hay alguna razón?
— El calor oculta a la gente, es difícil buscar a alguien una tarde de mucho calor.
— ¿Te ha ocurrido?
— ¿A mí? ¿Que si he desaparecido una tarde de calor?
Carolina ríe.
— Que si has tenido que buscar a algún desaparecido.
— Muchas veces. ¡Ah!, y sí, yo también he desaparecido algunas tardes de calor.
Nazaré Lascano
No hay comentarios:
Publicar un comentario