Una mañana en la que me levanté temprano para ir a trabajar Snail Girl volvió a casa.
Apareció pegada en la pared de la ducha, húmeda y deliciosa, disfrutando de cada gota que salpicaba su cuerpo desde mi cuerpo.
Cuando fui a cerrar el grifo me agarró la mano.
Aquella mañana fui a la oficina con Snail Girl pegada a mi espalda.
Terry Salgado
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