— Sólo buscaba alguien con quien hablar.
Aquellas palabras de Jorge podían haberme destrozado, yo me imaginaba a mí misma más como un contenedor de palabras que como una mujer, sin embargo él no encontró en mí un diálogo íntimo.
Ni palabras ni mujer.
— ¿Sólo buscabas conversación con las mujeres con las que me has engañado?
— Yo no creo haberte engañado nunca, Naza.
— ¿Vas a ser un fullero también con las palabras?
— ¿Ves? A eso me refiero, las conversaciones contigo son como una partida de ajedrez.
— ¿Y cómo son con las otras?
— Con las otras son como una partida de póker.
Nazaré Lascano, Cuentos de Parque Chas
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