martes

A punto de caer

Mucho antes de lo del sótano Lupe y yo teníamos la costumbre de subir a las mesas. 

Si estábamos en su casa no había problema, su madre nos dejaba subir a una enorme mesa de madera que tenían en el salón, allí arriba pasábamos la tarde, estudiábamos, bailábamos o tomábamos la merienda.

En mi casa era más complicado, mi madre sólo nos dejaba usar la mesa de la cocina que era demasiado pequeña e inestable. a mí me ponía de malhumor, pero Lupe disfrutaba como una niña pequeña cada vez que la mesa se movía y estábamos a punto de caer al suelo.

Nazaré Lascano


No hay comentarios: