Cuando estaba vivo, Darío Varona aprendió que no había que saberlo todo, ni siquiera de los casos en los que trabajaba, porque saberlo todo no era soportable para ningún ser humano.
Ahora que está muerto y que lo sabe todo, Darío Varona entiende cada acto, cada acción de cada individuo y cada reacción. Y el entender le lleva a aceptar, y el aceptar a transcurrir por ese presente continuo sin alterar su conciencia.
Nazaré Lascano
No hay comentarios:
Publicar un comentario