Esperar es como pasar frío o como tener hambre. Se cuela en la mente y no te deja pensar en otra cosa. También es angustioso y un poco incómodo.
Esperar es importante para aprender a vivir, quizás más que pasar hambre o frío. El hambre es importante para disociar y el frío para ser consciente de uno mismo.
Darío Varona aprendió a esperar por su oficio, también aprendió a resistir el frío y a disociar sin necesidad de pasar hambre.
Nazaré Lascano
No hay comentarios:
Publicar un comentario