Yo no soy un hombre de posiciones fijas, como habrás observado por la variación de mis libros y mis nombres.
Procuro andar con mi tiempo sin hacerme ilusiones de supervivencia, y como mi momento me hiere, advierto que hoy día necesitamos escuchar a cualquier precio —aún el riesgo del prosaísmo— la voz del hombre entero y verdadero...
Creo importante recordar, pues nuestro siglo tiende a ignorarlo, que no toda la poesía es poesía lírica... Si siempre cambio es porque nunca estoy contento con lo que hago.
Gabriel Celaya, Revista Espadaña
No hay comentarios:
Publicar un comentario