Viéndola dormir me di cuenta de que todo es un juego de espejos. Ella estaba físicamente en medio del universo, pero tenía dentro de sí su propio universo, incluido el que está fuera. Ella estaba, está, por tanto, dentro de sí (ensimismada).
Y yo, con mi pobre universo que está dentro de ella, y ella dentro de mí.
Y ustedes que me leen y que me acogen en el suyo, imaginándome con el único dato de mi nombre, valientes, sin conocerme siquiera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario