martes

Ondeando al viento

El jefe de la brigada le encargaba a Darío misiones para tenerle entretenido mientras los veteranos se ocupaban de asuntos importantes. 


En una ocasión Darío fue enviado a vigilar la ventana de una vivienda donde una mujer era sospechosa de haber hecho desaparecer a su marido. La misión de Darío era apostarse enfrente del edificio y comprobar qué tipo de ropa tendía aquella mujer en el tendedero de su balcón.


Darío pudo comprobar que aquella mujer, con el aspecto perfecto de una asesina de novela policíaca, tendía todas las mañanas un juego de sábanas que se pasaban el día ondeando al viento. 


Nazaré Lascano

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