Antes, cuando sólo existían los teléfonos fijos, me ocurría que levantaba el auricular, de cualquier aparato, en cualquier lugar, y escuchaba a Snail Girl recordándome algo importante, por ejemplo que llegaba tarde a una cita o en qué cajón estaban una llaves perdidas.
Después, poco a poco, su voz fue desapareciendo o quizás fui yo quien fue dejando de levantar auriculares en casas ajenas.
Terry Salgado
No hay comentarios:
Publicar un comentario