A mamá empezó a temblarle la voz una tarde de verano en la que estrenaba un vestido corto estampado que llevaba varios años guardado en su armario.
No volvió a ponérselo a pesar de que era precioso y le hacía unas piernas estupendas. Decía que era tan corto que cuando se lo ponía le temblaba la voz.
Nazaré Lascano
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