sábado

Pánico

Un domingo por la mañana desperté demasiado tarde. En el salón, tirado en el sofá, aún repleto de alcohol estaba Jorge. 

Si Jorge estaba así de mal me entró pánico imaginándome dónde y cómo estaría Amparo.

Traté de preguntarle, pero no había manera de despertarle. Angustiada decidí vestirme y salir a buscarla, pero cuando fui al baño me la encontré allí mismo, tirada en la bañera, vomitada, desnuda y preciosa, con los ojos perdidos en su mundo. 

Tampoco pude despertarla, me bastó ver que respiraba y que dormía. Salí a la calle pensando en no volver, pero a mediodía ya estada allí.

Nazaré Lascano

No hay comentarios: