Fue una de las veladas más penosas de mi vida.
No puedo creer que las charlas religiosas deban ser forzosamente tan soporíferas. Ya sé: el creer en esa religión es difícil. Resurrección de la carne y una vida eterna. A menudo me lo leyó Marie en la Biblia. Debe de ser difícil creer en todo esto.
Más adelante leí incluso a Kierkegaard (una lectura útil para un payaso en ciernes), lo encontré difícil, pero no penoso.
Heinrich Boll, Opiniones de un payaso
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