¿Cómo fue posible que Darío Varona muriera de un disparo en la cabeza y la policía encontrara en su apartamento una carta de su puño y letra explicándole al mundo su suicidio?
La brigada de homicidios tardará en saber, si es que lo hace, que esa carta era una entre otras muchas que Darío escribió una noche tras llegar a casa cansado y excitado como un viajero.
Nazaré Lascano
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