Me gusta pensar que todo empezó con mamá. Ella estaba en la peluquería de la abuela aquel día de julio, cuando papá se confundió y entró pensando que era una peluquería de caballeros.
Cuando la abuela se ofreció a cortarle el pelo y el chico aceptó, mamá se dio cuenta de que no se había confundido. Mamá tenía diecisiete años y el chico veinte.
Aquella misma tarde ya fueron juntos a una carrera de caballos. Al chico le gustaba apostar y ganó varias carreras.
¿No les ha pasado que cuando algo empieza demasiado bien tienen la sensación de que de alguna manera se va a estropear?
¿No les ha dado mucha rabia comprobar que tenían razón?
Nazaré Lascano, Cuentos de Parque Chas
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