Víctimas colaterales
Jorge era cobarde, vago e incompetente. Quizás por eso mentía tanto. Hay que entender que es difícil sobrevivir teniendo esas tres cualidades.
A menudo, si rascas en la piel de un mentiroso compulsivo sale esta triada. La cobardía es la peor, la vagancia se puede perdonar y la incompetencia puede resultar digna de ternura o de lástima si no te afecta directamente. La cobardía no.
La cobardía, como la envidia, pudre al que la practica. Siempre pierde, y siempre hay víctimas colaterales.
Nazaré Lascano, Cuentos de Parque Chas
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