miércoles

Novela gráfica

Un observador anónimo  nos ha hecho llegar esta secuencia. 
No sabemos muy bien de qué se trata, nuestro confidente asegura que ha sido un secuestro a plena luz del día en medio de una glorieta de un populoso barrio de Madrid.  
A nosotros nos parece que todo está preparado, que el secuestrador no sabe a quién ni por qué está secuestrando, que el conductor de la furgoneta es un actor y la víctima un escritor con ganas de jugar al thriller de los noventa.  
Un compañero recién llegado sostiene que todo es parte de una fotonovela en la que pronto aparecerá una femme fatal a poner orden y a darle interés a una trama sin ninguna sustancia.  

 




Si alguien tiene algún dato que aporte algo de luz puede ponerse en contacto con nosotros.


viernes

Teoría del desequilibrio (I)

entusiasmo

Del lat. mod. enthusiasmus, y este del gr. ἐνθουσιασμός enthousiasmós; propiamente 'inspiración o posesión divina'.


RAE.ES

viernes

Mantener la mirada

En el escaparate de la panadería hay siempre un anuncio de desaparecida que te mira desde una fotografía mala, a veces de fotomatón, y uno baja los ojos porque resulta muy difícil mantener la mirada a una desaparecida adolescente.


J.J. Millás, El desaparecido

sábado

Eterno presente

(Telón de fondo) El tiempo de los sueños carece de futuro; es como el cielo de los decorados de teatro: un eterno presente prodigioso pero a la vez infinitamente melancólico porque adivina, que sería el cielo de la felicidad si no fuese pintado.


Rafael Sánchez Ferlosio

Peatones


jueves

Mis dibujos

La gente me suele preguntar ¿Cuándo empezaste a dibujar? Y a mí me apetece contestar ¿Y tú, cuándo dejaste de hacerlo? ...porque todos hemos dibujado en algún momento.

David Peña 'Puñal'

miércoles

La mediocridad

 

Hay dos tipos de personas, los seguidores de mitos y los que crean sus propios mitos. Dice Terry Eagleton que el hombre tiende a obedecer. Neddy Merrill, el protagonista de “El Nadador” (“The Swimmer” en el original inglés), también disfruta del chalet, la familia, los amigos y las piscinas, sólo que tiene una personalidad más marcada, es un vitalista, quiere dar sentido a su tarde de domingo, es exigente con su vida, no se resigna a la mediocridad de estar haciendo lo que todos. 


Luego veremos que es un romántico, un iluso y quizás también, la religión ha hecho más mella en él que en los otros porque es un hombre de fina sensibilidad y necesita dar valor a su vida con una gesta que le ennoblezca. Es un señor, un hombre honorable, amable. No es un mediocre.


EL NADADOR (The swimmer, John Cheever)

deconatus.com

domingo

Perder la conciencia




Ya en la cama, decidí que al día siguiente me levantaría con la fantasía de que me faltaba el brazo izquierdo, a ver qué tal se me daba la cosa. Nos dormimos con la radio puesta y antes de perder la conciencia oí que en la plaza de Castilla se había abierto un socavón por el que se habían colado cuatro coches y llovia y llovía.


J.J. Millás, Y llovía y llovía

El tiempo nos ajusta

De pronto, le asaltó una cotidianidad por la espalda.


Eliana Dukelsky

sábado

Analogías

Digo la tara, y no me entiende nadie; digo la tara y la rejama, y ya me entienden muchos; digo por fin la tara y la rejama, el romero y el tomillo y veo que me entienden todos. 

El injusto poder de convicción de los sistemas viene del hecho —por lo demás epistemológicamente necesario—  de que el cerebro humano sea tan inercialmente, tan formalísticamente, analógico y combinatorio.


Rafael Sánchez Ferlosio, Vendrán más años malos y nos harán más ciegos

viernes

Fragmento

Cuando no sé de dónde vienen ni adónde van, ¿cómo pretender que estos fragmentos sean de mi propiedad?


Jordi Doce

miércoles

Volando de nuevo

En el aire hay tres tipos de pasajeros: los que desconfían de las máquinas, los que desconfían de los seres humanos y los que desconfían de la metafísica.


Erika Martínez

El deseo de repetir

El tiempo humano no da vueltas en redondo, sino que sigue una trayectoria recta. Ese es el motivo por el cual el hombre no puede ser feliz, porque la felicidad es el deseo de repetir.


Milan Kundera, La insoportable levedad del ser

martes

Subida al cielo (I)


Subida al cielo me gusta mucho. Me gustan los momentos en que no pasa nada; por ejemplo, cuando un hombre dice: "Deme una cerilla". Este género de cosas me interesan mucho.


Luis Buñuel


domingo

Lo fantástico al final de cada parada

Hacía buena noche y volvimos dando un paseo hasta la parada de Tribunal donde cogimos el metro. Cuando salimos a la superficie olía mucho a humedad, pero no cayó ni una gota. Caminamos de forma cansina como si fuéramos dos adolescentes que no quieren llegar a casa.


A. Palacios, El paraguas rojo

jueves

Asfalto

En estos momentos hay gente en la playa, en un bar, en un museo, en un avión.

También hay gente cruzando el Estrecho en un cayuco o esperando tras la valla de Melilla.

En estos momentos hay gente en los hospitales.

Mientras este trabajador asfalta las calles, el verano va pasando.

jueves

Subida al cielo (III)

El destartalado autobús de la compañía El Costeño va a convertirse en el escenario de la acción. Una exuberante joven, Raquel, provoca continuamente a Oliverio, quien se resiste recordando sus deberes nupciales y maternos. Un terrateniente arruinado cuenta sus innumerables pleitos a la búsqueda de sus fincas perdidas. 

Un diputado anda en plena campaña electoral y clama por la modernización del país, aunque no tiene reparo en echar mano a su revólver para dialogar, y es recibido en el pueblo a pedradas por sus futuros electores, partidarios del candidato rival, Sánchez Coello. 

Un madrileño tratante de gallinas lleva con él un catálogo donde se exhiben orgullosamente las más ponedoras.

Una mujer da a luz. En clara contraposición, sube un padre con un ataúd en el viaje de regreso. En el pequeño ataúd va la misma niña que en el viaje de ida logró sacar del atasco en el barro de un vado del río el autobús que un tractor se había visto impotente para desatascar. Y, sobre todo, en el mismo vehículo seduce Raquel a Oliverio en el puerto de montaña conocido como Subida al cielo.


Agustín Sánchez Vidal, Luis Buñel, obra cinematográfica, pp. 152-153

miércoles

Dos turnos sin tirar


Licencia para inventar

El actor tiene licencia para hacernos salir del teatro con decisiones nuevas, para hacernos descubrir la belleza que se oculta bajo lo que vemos todos los días y no apreciamos y para producirnos la sensación de no haber visto nunca antes a una persona, aunque muchas veces tengamos la impresión de no querer volver a encontrarnos con alguna.

Jossef von Stenberg

sábado

Las ocho de la mañana

Eran las ocho de la mañana y acababan de dejar atrás un Madrid lluvioso, caótico, agresivo. La Barcelona que les esperaba al otro lado del puente aéreo no estaba, según la radio, en mejores condiciones. Muchos viajeros agradecieron íntimamente que se les sacara de la rutina habitual con un falso secuestro.


Juan José Millás, El secuestro aéreo

 

 

lunes

Repasando

Los labios. En su informe el detective había sostenido que mientras Fátima esperaba en la entrada a que el inválido apareciese, tenía por costumbre repasarse de pintura los labios.


Eloy Tizón, Seda salvaje

 

 

viernes

Oficios de futuro

Hacer una descripción precisa de aquello que no ha tenido lugar es el trabajo del historiador.

Oscar Wilde



sábado

Vida contrafactual

¿Dónde estaría yo ahora, en el instante en el que escribo esta frase, de no haber tropezado con Julio Verne en una biblioteca pública? ¿Cabe imaginar mi vida sin el Viaje al centro de la Tierra?

 

Juan José Millás, Futuribles


Imagen de la Avenida de Portugal de Salamanca durante un ataque alienígena
 

lunes

Pensando

— ¿Te has preguntado alguna vez por qué cosas estás dispuesta a morir o cuáles no abandonarás nunca?

— …

— Dime...

— Estoy pensando.

 

Bastien Vivés, El gusto del cloro



domingo

La realidad

El cine no nos informa de un único mundo, sino de muchos. No nos habla de una sola realidad sino de un número infinito de ellas.

Abbas Kiarostami



lunes

Estrategia

Fran se asoma con una media sonrisa al fondo del vaso. ¿Qué haría si dejase su empleo en el banco? ¿Cuál sería su estrategia para continuar siendo pasivamente infeliz?

José Ovejero, La invención del amor





sábado

Barcelona, 28 de julio de 1909

Es que solo lo que pase en el interior puede llegar al exterior. (...) Hasta que el tsunami no nos moje los pies no vamos a reaccionar.
Miguel Brieva

martes

Tormentas de interior


Hay ciudades invisibles, vivibles, moribles, horribles y hasta comestibles; hay ciudades para caminarlas, para nadarlas o sobrevolarlas como uno pueda. Hay ciudades de mar y de mal, de altura y de bajura, de fresa y de menta, y de mentira... aquí quería llegar ¿conoce las urbes que no existen? ¿quiere hacerse una? No se despiste, a estas ciudades se las conoce también por otros nombres: barrocas, de cartón, doradas, del fin de los tiempos o de fin de semana. Hay quien dice que le matan, pero no sabrían estar lejos de ellas, quizás porque también ellos son así, quizás porque les compensa o porque les da morbo o por pereza de viajar.
Prepárese un café muy cargado y apunte (a ser posible a lápiz para luego poder borrar): mucha luz (de la que engaña), muchos dorados, cortinajes, andamios, flores secas, alcanfor, un río literario, un género desbordado, gárgolas encastilladas, casullas con carcoma, oro robado al moro, panoplias para comer, apellidos raros para dormir, asuntos pendientes para merendar, glorias polvorientas, paseos, carreras y carretas sin ton ni son.
¿Ya lo tienen? Mézclenlo, alíñenlo con cuidado, con saña y con sueño, denle su toque personal, póngale un nombre, proveanla de estudios, de estadios, de floclore, de tableros y retablos (de las maravillas) y de trajes nuevos o viejos (para el emperador).
Cuentenme qué nombre le han puesto, y, si son generosos, qué apellidos, y no escatimen en elogios, y tiren ya los dados por favor.

sábado

Detalles


perejil

Del occit. pe[i]ressil, este del lat. tardío petrosilĕnon, y este del gr. πετροσέλινον petrosélinon; propiamente 'perejil de la piedra'.



Se está acercando un día de abril


Se está arrimando un día feliz
como hace un barco tras sus meses.
Se está acercando un día de abril,
un día de abril se va a arrimar
a los finales de noviembre.

 

Silvio Rodríguez, Se está acercando un día feliz

martes

El teatro está fuera


Un caballero desesperado

Alan Thorndike: Necesito que me preste una libra.

Jerry Stokes: ¿Habla como un caballero y pide dinero a las chicas?

Alan Thorndike: Soy un caballero desesperado.

El hombre atrapado (Man Hunt, Fritz Lang, 1941)

 

 

domingo

al treinta

La verdad, como poco, lleva una doble vida.


Miguel Ángel Arcas


Bajos fondos


Ni siquiera yo, con un pequeño barco de no más de seis tripulantes, llegaré nunca a escapar de la miseria. En estos fondos no hay ninguna piedra filosofal.

 

Juan Jacinto Muñoz Rengel, El cazador de esponjas

martes

El abrazo de una Greener 7,5 milímetros

La muchacha está de perfil, con las piernas estiradas, cabeza hacia atrás, en la posición de los jugadores que se han aislado de la pareja para entregarse a las cartas que tienen en la mano. 


Así la línea del cuello se lanza como una sugerencia de vela de goleta, libertándose airosamente de los hombros que son ágiles y tranquilos, a propósito para acoger con soltura el brillante, tierno y siempre confiado abrazo de una Greener 7,5 milímetros.


 Toda ella resplandece.


José Cardoso Pires, El delfín

sábado

Momentos antes del baño

La mañana del 13 de julio de 1793 Carlota Corday compró por 40 soles un cuchillo en un tenderete del Palais Royal y se dirigió al domicilio de Jean Paul Marat.