domingo

Las pilas cargadas

Esa noche volví al hotel con las pilas demasiado cargadas, el polo positivo a tope de mojitos, caipiriñas y otros cócteles extraños para una escritora argentina que nadie conocía y que ahora corría el riesgo de ser conocida como una borracha. El polo negativo lleno de ganas de salir a bailar, de beber más, de hablar con la gente, de conocer hasta el fondo la noche de Madrid.

Entiendo que quisieran sacarme de allí, pero no podía volver a mi habitación con ese estado de excitación.

El poli me acompañó hasta el hall, habló con la chica que atendía la recepción y pulsó por mí el botón de subida del ascensor. 

— Dese un baño y duerma, mañana la llamaré a las ocho, pasaré a recogerla a las nueve en punto para ir a la entrevista de la radio. Supongo que se habrá leído el dossier. 

Lo que llamaban el dossier era un montón de folios escritos en Arial y encuadernados en espiral donde había un resumen de cada una de las novelas de la autora, una biografía y varias páginas de preguntas probables con respuestas típicas. Por supuesto no lo había leído, ya conocía bien la obra de aquella señora que por otra parte, cada vez sentía más mía y me gustaba menos.

Nazaré Lascano, Cuentos de Parque Chas


No hay comentarios: