A las diez de la noche
En el canto primero de la Farsalia ha grabado Lucano esta clara línea: Victrix causa diis placuit. sed victia Catoni (La causa del vencedor fue grata a los dioses, pero la del vencido a Catón), que postula que un hombre puede tener razón contra el universo.
Para Carlyle, en cambio, la historia se confunde con la justicia. Vencen quienes merecen la victoria, principio que revela a los estudiosos que la causa de Napoleón fue intachable hasta la mañana de Waterloo e injusta y detestable a las diez de la noche.
Jorge Luis Borges, Prólogos con un prólogo de prólogos
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