Como caído del cielo
Hace un año nos dijimos el primer, hola. Un, hola con lengua y celestial. Un, hola, como caído del cielo. Como de fruta fresca, como de flor de piel, un hola, inofensivo pero que luego sería, lazo y broche y horquilla.
Encantado de conocerte, dije, lo mismo digo, dijo.
Después quedamos en ir haciendo nudos con las dos respiraciones y esto ya no hay Dios que lo desate. No hay remedio. En cada, hola hay una intensidad de, todo está saliendo bien. Muy bien. Hostia que bien.
Pepe Montero, No hay remedio
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