Vamos a cenar a casa de Sebastián Gasch. Cerca del Paralelo, en un ático, Como tantos "intelectuales", lo más cerca del cielo posible. Gran panorama. Por lo visto, en general, creen que la naturaleza —directamente— inspira.
Olvidan las mazmorras, que, al fin y al cabo, no son tan malas, y que el espíritu está encerrado, sin luz, en el laberinto de la circunvoluciones de la materia gris y en la cárcel ósea de la calaca, como decimos.
Max Aub, La gallina ciega
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