«No teníamos ni idea de lo que iba a pasar», relata en su perfil de TikTok el novio, Vicente Desantes, un guionista de musicales que se marchó a estudiar fuera de Valencia, que volvió a la capital del Turia para la 'no-boda', y que le tocó ser uno de los dos grandes protagonistas del evento por sorteo.
Sus amigos repartieron los roles por azar: él y una chica que no conocía fueron los novios, mientras otros se metieron en la piel de los suegros, de los padrinos y del resto de invitados.
Pese a ser un matrimonio ficticio, la realidad es que dio el pego y allá donde fueron convencieron a los presentes de que se trataba de una boda.
Según relata el novio, sólo conocía la hora y la ubicación de la iglesia, en pleno centro de Valencia. Allí, se congregaron todos los invitados, ataviados con trajes y vestidos de alto 'standing'. Hasta convencieron a varios agentes de la Policía de que era un evento nupcial para poder aparcar en la puerta, disparar una traca y tirarles arroz (luego lo recogieron con varias escobas que portaban).
David Maroto, ABC
No hay comentarios:
Publicar un comentario