Los estudiantes, los boticarios, los catedráticos y los tipógrafos echaron a Alfonso XIII. ¡Lo hicimos tan bien! Y no éramos tontos, sólo engreídos y sin condiciones de mando.
Aparte de eso, muy liberales y contrarios a la quema de conventos. No, no soy partidario de convertirlos en cenizas. No: yo no soy político. A mí me interesa la justicia y el buen castellano; con eso, como comprenderéis no se va muy lejos.
Max Aub, La gallina ciega
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