La caja de los hilos
Hay quien piensa, a veces yo misma, que salí de Buenos Aires por el asunto de Lucio.
No salí por Lucio, ni por el revólver, ni siquiera por la muerte del viejo. Si salí fue por encontrarme lo suficientemente lejos para entender, para recolocar toda la literatura que el tiempo y el barrio habían construido, como un puzle en el que no encajan las piezas, en mi pobre cabeza.
Es cierto que cuando llegué a Madrid solo pensaba en el asunto de Lucio y que estuve un tiempo durmiendo poco y mirando en los armarios y debajo de la cama. Todo es cierto, pero solo vine acá para encontrar otro aire, otra gente, otras reglas del juego en mi propio idioma. Sé que suena a boludez pero la patria es el idioma y yo solo sé escribir en español, aunque sea tan mal, tan fragmentario, tan lleno de calles cortadas y de hilos perdidos.
Nazaré Lascano, Cuentos de Parque Chas
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