No recuerdo bien su nombre, solo sé que yo lo llamaba Enrique.
Vivía ya en Madrid. Me gustaba aquel chico, aunque era muy joven y estaba gordito. Me gustaba encontrármelo en el ascensor y poder mirarle de cerca mientras él miraba el móvil o abría una carta. Olía a papel y a algo metálico.
Un día le pregunté por su carta.
— ¿Buenas noticias?
— ¿Qué?
— La cartita, si son buenas noticias, a menudo solo se reciben cartas del banco, facturas y cosas así.
— Ya... Esta no es del banco.
Enrique se parecía a Enrique VIII de jovencito, por eso le llamaba así.
— ¿No te han dicho que te pareces a Enrique VIII?
Enrique puso una cara rara, pero me sonrió, yo respiré aliviada.
— ¿A Enrique VIII? ¿Quién es Enrique VIII?
— Fue un rey inglés, mandó ejecutar a Ana Bolena.
El ascensor paró en mi piso.
— No tendré más remedio que buscarlo en Internet.
Nazaré Lascano, Cuentos de Parque Chas
No hay comentarios:
Publicar un comentario