Oreste Calosso. Roma, 16 de marzo de 1978
El día 21 de abril de 1945 amaneció espléndido, como todos los otros días de ese mes terrible. Lo recuerdo perfectamente, y también recuerdo que, cuando encontramos el cadáver de
Luca Borrello, éste tenía los ojos abiertos y miraba el cielo, como si un instante atrás también Borrello hubiera estado considerando que se trataba, efectivamente, de un día magnífico.
Patricio Pron, No derrames tus lágrima por nadie que viva en estas calles
No hay comentarios:
Publicar un comentario