miércoles

El nombre de la calle

Busqué signos de violencia. La palmera de la calle aún seguía en pie, poco después llegó el picudo y la pudrió por completo. 

Un día enfilé la calle con mi viejo coche rojo y sentí la tristeza de su ausencia. Pregunté por la palmera como quien pregunta por un familiar entrañable. Significaba algo. También cambiaron el nombre de la calle, de modo que ahora era una calle sin palmera y sin un nombre fascista. 

Mis padres se mudaron de allí. Ahora vive mi hermano en esa casa de esa calle sin palmera y sin nombre fascista donde ya no aparco el viejo coche del que me deshice una tarde de primavera a cambio de trescientos euros. Un coche bonito y muy baqueteado, que asumió una cantidad nada desdeñable de violencia por mí o por mis pecados.

José Bocanegra,  SE7EN TECH CLUB

No hay comentarios: