Fue durante aquella época y durante aquellas calles cuando se encontró con la mujer que vomitaba.
Primero encontró su vómito y lo apuntó en su libreta porque tenía que escribirlo todo como un escritor malo a la búsqueda de historias.
Días después encontró a la mujer que vomitaba. Primero le dio asco, después pena y por último sintió una atracción morbosa y decidió conocerla aunque para ello tuviera que usar su condición de policía.
Nazaré Lacano, Cuentos de Parque Chas
No hay comentarios:
Publicar un comentario