El pie de foto sostiene que es una tontería. Y quizás tenga razón.
Pero puede también que sea un revolucionario o un lingüista revolucionario, o alguien dispuesto a inventar un nuevo lenguaje (revolucionario). Si fuera así diría cosas sobre la gramática del tipo "La que tenemos ya está desgastada" "No estoy dispuesto a seguir normas caducas" "Viva lo nuevo y muera la Real Academia".
Me gusta pensar que esto es así, que en todo este caos que estamos viviendo alguien se ocupa de cosas realmente importantes como el lenguaje, porque lo que decimos es lo que pensamos (aunque mintamos) y (lo que no decimos) es lo que los demás piensan de nosotros.
Si Borges viviera, y no estuviera oculto en Suiza, tendría una buena teoría sobre todo esto, quizás incluso escribiera un cuento o un prólogo o ambas cosas. Diría, por ejemplo, que el autor es un visionario, que está creando un alfabeto inverso tan perfecto que en su imperfección (la o y la u cambiadas) está toda su grandeza y nos acerca a Dios.
Por tanto según ese Borges gracias a este lingüista-grafitero escribiremos al revés, sí, pero no del todo, conservaremos por tanto un grado de lucidez que nos unirá al mundo vencido y que nos hará más sabios y más melancólicos.
Quizás todo esto no es más que una manera de reivindicar el mundo nuevo que va a salir de toda esta epidemia, O quizás, lo más seguro, es que no se trata más que de otra tontería de pintada.
Por tanto según ese Borges gracias a este lingüista-grafitero escribiremos al revés, sí, pero no del todo, conservaremos por tanto un grado de lucidez que nos unirá al mundo vencido y que nos hará más sabios y más melancólicos.

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