— Tienes que salir del sótano pronto, Naza, para que no se quede a vivir en ti.
— ¿Tú cómo lo hiciste Gloria?
— Yo sigo allí, hay días como hoy que salgo a ver el mundo, pero hay periodos enteros en los que vivo allá abajo.
Gloria tenía el pelo recogido como una de esas estatuas de diosas romanas.
— ¿Cuándo puedo empezar a contarte lo que pasó allá abajo?
— Cuando tengas perspectiva y sepas distinguir lo de allá abajo con lo de acá arriba.
— No sé cómo hacerlo.
— Lo primero que tienes que hacer es un viaje en avión.
Sonreí, aquello parecía una clase de relato, dos niñas jugando a las metáforas.
— ¿Y dónde iremos?
— Iremos a Bolivia y subiremos a un lugar donde la altura es tan grande que el cerebro se queda sin oxígeno.
— ¿Me acompañarás?
Nazaré Lascano, Cuentos de Parque Chas
No hay comentarios:
Publicar un comentario