Acción consciente
Hubo además varias clases de
“toques Lubitsch”: El “desliz freudiano” o acción inconsciente, como la de
Pauline Frederick jugueteando con la corbata de Lew Cody, en Mujer, guarda tu corazón; la acción
consciente como la de Ronald Colman, personificando a Lord Darlington en El abanico de Lady Windermere, acercando
la carta de la Sra. Erlyenne a Lor Windermere, quien estira la mano a sus
espaldas para tratar de que Lady Windermere no la vea; la acción metafórica,
que en El teniente seductor trata de entretener a la peripuesta princesa
(Miriam Hopkins) jugando a las damas, y ella, aburrida con ese entretenimiento,
lanza el tablero encima de la cama –para proseguir allí “la partida”…
Herman G. Weinberg, El toque Lubitsch
No hay comentarios:
Publicar un comentario