viernes

Sin preocuparse en exceso

En el interior, desfilan chicas sin rostro ni futuro, a ratos vestidas de princesas o brujas; páginas enteras sin palabras, o con bocadillos vacíos, y otras llenas de debates sobre alguna película o grupo musical. Aves, ciervos, esqueletos o botellas de vino rotas. 

Hasta el tiempo parece moverse a su antojo, adelante y atrás, sin preocuparse en exceso. ¿Qué sucedió antes? ¿Cómo se llegó hasta aquí? ¿Y cómo terminan los personajes? A saber. Lo que se narra es esto. Y punto.

Tommaso Koch, El éxito de los tebeos incómodos de Borja González: “Hay que perder el miedo a putear al lector”

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