sábado
Su penosa amistad con el amarillo
miércoles
Ángeles
Una puerta en medio de cualquier lugar es algo absurdo si no está en medio de un escenario.
Linda Firenze era igual que aquella puerta.
— Dirígete a la puerta, Linda.
Linda caminó por el escenario, le pareció que caminaba cientos de metros, que el tiempo se estiraba como una goma hasta que, por fin, llegó hasta la puerta.
— Creí que no llegaba nunca.
El tipo que le hablaba de la oscuridad sonrió, pero nadie pudo verle.
— ¿Qué has visto?— ¿Ahora?— Sí, en tu camino hasta la puerta ¿qué has visto?— Me he visto a mí misma.— ¿Ah sí? Cuéntame eso.— Me he visto desde distintos puntos de vista, como si yo estuviera en un teatro y me viera caminar.— ¿Y qué te ha parecido?— Me ha gustado oír mis tacones sobre la madera.— Los tacones de las actrices siempre impresionan.— No sabía que sonaba tan bien.— Solo suenan bien si caminas bien.— ¿Lo he hecho bien, entonces?— No seas modesta, Linda Firenze, sabes que caminas como los ángeles.
Nazaré Lasacano, Cuentos de Parque Chas
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domingo
Sin previo aviso
El tema tan manido pienso salvarlo a base de mezclar indiscriminadamente y sin cualquier aviso previo en el montaje los acaeceres de la protagonista, lo que pasa en la realidad, con las fantasías e impulsos morbosos que ella imagina.
Según avanza el filme va aumentando la frecuencia de esas interpolaciones y al final, en la última secuencia, el espectador no puede saber si lo que está pasando pertenece al mundo objetivo o al subjetivo de la protagonista, a la realidad o a sus pesadillas.
Luis Buñuel sobre su largometraje Belle de Jour (1966)
martes
viernes
Lágrimas en los ojos
Françoise Truffaut: Precisamente las escenas que prefiero son aquellas en las que James Stewart lleva a Judy a la modista para comprarle un traje idéntico al que llevaba Madeleine, el cuidado con el que elige los zapatos, como un maniático.
Alfred Hitchcock: Es la situación fundamental del film. Todos los esfuerzos de James Stewart para recrear la mujer, cinematográficamente son presentados como si intentara desnudarla en lugar de vestirla...
Françoise Truffaut: No había pensado en eso, pero el primer plano de James Stewart esperando que salga del cuarto de baño es maravilloso. Tiene casi lágrimas en los ojos.
Françoise Truffaut, El cine según Hitchcock
martes
Sumido en un abismo sin retorno
Durante mucho tiempo, por la década de los ochenta, se creyó que el escritor argentino Néstor Sánchez (1935-2003) había muerto sin dejar rastro.
Como sumido en un abismo sin retorno.
Incluso se le rindieron sentidos homenajes. Pero un día hizo su aparición. Sus seguidores, perplejos, fueron sabiendo poco a poco qué le había ocurrido durante tantos años sin saberse nada de él.
J. Ernesto Ayala-Dip, Soberbia superviviente, Babelia
sábado
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